La casa de las tías quedaba muy retirado de donde vivía Mathe y el dinero que teníamos no era suficiente para viajar, comprar trago y estar en el sitio entonces pensé en una manera de trasportarnos hasta allá, cofla era la solución pensé en voz alta Mathe me escuchó diciéndome parce llámelo de una que con carro las niñas se entregan más fácil. Cofla es un amigo de la universidad que tenia siempre transporte y que le gustaba salir conmigo, el problema era que el no conocía al Mathe, pensé entonces él es muy sano para nosotros, me importó cinco y lo llamé.Mientras hacía ésto Mathe se fue a la casa y cuando regreso volvió con otro amigo, el más dañado del parche pero muy buena persona, Luchín le decíamos de cariño, él una persona de mas o menos 1.70 de estatura encorvado, pelo liso y castaño de contextura gruesa que siempre vestía con las camisas muy grandes, le encantaba fumar hierba y pasarla bueno, comer putas y experimentar cosas del otro mundo el y sólo él era el único que había probado pepas como rivotril, éxtasis, etc.
Cada vez que Luchín se enfermaba se tomaba los remedios pero automedicado para curarse más rápido de lo normal, digamos si le habían mandado un jarabe para la gripa y tenia que tomarse dos cucharas dos veces al día él se tomaba cuatro cucharadas tres veces al día, también tenía una risa algo particular como si se estuviera ahogando jajajaja que risa tan graciosa. Él era Luchín el amigo más querido por todos y el más cercano a Mathe porque yo literalmente era el nuevo.
Con otro integrante en el grupo para generar más recursos Mathe, Luchín, cofla y yo salimos a la casa de cita de las tías para pasar un día inolvidable a costa de cofla porque hasta el momento lo había traído diciéndole que íbamos a tomar y de pronto a una fiesta. Pasamos por diferentes sitios de la ciudad de Cali pasando por la calle Novena, diferentes casa de citas como Tangas, la casa del doctor amor, el escoses entre otros, todos ellos desde la calle novena hasta la avenida del Rio y finalmente por la torre de Cali donde queda la embajada es decir la casa de las tías de Mathe.
Eventos es el nombre del lugar, es una casa antigua de color verde y de dos pisos estilo victoriano y color verde claro con las cenefas de color blanco, y una escalera que lleva a una sala de proyección de videos pornos. El primer piso es la entrada a un mundo diferente, la puerta con una luz roja y en su entrada casi siempre esta un hombre negro y alto de seguridad, intimidante en todo momento.
Al entrar lo primero que vi fue a las mujeres semi desnudas con tangas y brasieres, algunas con baby-dol. Me acuerdo muy bien que al entrar el sitio tenia luces azules y rojas que hacían del ambiente algo cálido y muy sexual además con todo ese poco de mujeres grandes, pequeñas, monas, bonitas, feas en fin de todo lo que un hombre se podía imaginar pero en este caso yo me sentía algo intimidado por ellas, no puedo evitar recordar a una mujer en particular sentada en la esquina con otras tres mujeres, ya que esta tenia una mirada muy intimidante como de bruja su pelo liso y negro muy largo que la hacían parecer a morticia de los locos adams, recuerdo bien que ella en todo momento no paro de mirarme y hacer gesto obscenos con la lengua los dedos y los ojos que a mi y a cofla nos asustaban pero que a Luchín y a Mathe les encantaba y que con cada gesto que ella proporcionaba querían tenerla más cerca. Al fin y al cabo en una de tantas conversaciones entre ellas alcancé a escuchar que era una mujer de rango alto reservada especialmente a la burguesía y no para unos culicagados aficionados.
Morticia como le coloqué me miraba locamente a los ojos intimidándome y causó en mi una sensación de desagrado como si estuviera lidiando en una batalla ya que intenté no quitarle la vista para que no sintiera que me intimidaba, esto fue el detonante para que ella empezara a tocarse mas abajo introduciendo su dedo en la vagina y riéndose una y otra vez como en una película de terror.
Al humo del cigarrillo cofla y yo nos encontrábamos hablando en la parte trasera del sitio porque de lo que eran ellos dos sólo quedaban los recuerdos, estaban haciendo la vuelta y nosotros no quisimos entrar de miedo aunque ninguno de los dos lo alla dicho. Habían pasado dos horas desde la llegada al sitio y ya habían salido contentos, trabados y dichosos de tan brutal desfogue, lo único que hicimos fue levantar las cosas salir y esperarlos hasta que llegaran al carro para podernos ir.
Eran ya las cinco de la mañana del siguiente día y lo único que hacía era recordar mientras íbamos en el carro del Cofla de vuelta a la casa de Mathe, fue la experiencia más espeluznante en mi vida y creo que para Cofla también. Haber entrado a ese sitio y ver las cosas que vi. Me sentí mal conmigo mismo porque no me consideraba una persona de las que anda por la calle buscando diversión y mas aun ese tipo de diversión, ya que nunca había visitado una casa de citas y menos haber estado con una mujer de esas.
Sentado en la silla del copiloto tomé un cigarrillo de mi bolsillo y lo encendí, dirigí la mirada a la calle y observé a los ebrios que salían de los distintos sitios de rumba. Pensé, que hice conmigo hoy, volteé y vi a Mathe hablando con Luchín los dos estaban contentos y riendo, seguían como si nada consumían trago marihuana y cocaína para evitar la traba y los efectos de adormecimiento, sintiéndose más activos, en ese momento Mathe me vio y me ofreció un trago para continuar la “fiesta”.
Tendrías que averiguar por qué tu personaje, a pesar de sentirse tan mal con momentos como éste de tanto desborde y molestia, como parece que se siente, por qué finalmente los acepta, por qué sigue allí sin querer moverse.
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