viernes, 15 de octubre de 2010

La Esencia

-Sigues siendo fiel a esa esencia que te hace ser, que te muestra las maravillas existentes entre un sabor y olor, te da la oportunidad de conocer más a fondo la esencia de cada ser y elemento que habita en el planeta. Antonieta ahora que te conozco y que se de tanta frustración que cargas en tu espalda te pido que no renuncies a ser quien eres porque las pequeñas particularidades son las que no hacen diferentes en el mundo y yo sé que hay muchos hombres que conocen tu belleza inmensa.
-Pero papá, no ha sido fácil vivir en un mundo donde no hay lugar para la diferencia-
-Lo sé hija, pero sé también si algún día tu madre logró amarme con la misma carencia que tienes tú, alguien podrá amarte a ti también.-
-¿A qué te refieres con eso? ¿A ti también te faltan dos sentidos?-
-No me faltan, mi hijita linda, porque nunca me acostumbré a necesitarlos o extrañarlos. Sólo viví mi vida cada segundo saboreando cada olor, color, textura y aroma, disfrutando de la forma en que mis miles de papilas se balanceaban de un lado a otro y armaban una tremenda fiesta en mi boca cuando entraban en contacto con cualquier elemento. Por eso hija ahora que sé que la leucemia se está carcomiendo mi vida, te aconsejo que nunca más te sientas triste de quien eres porque esto que nos pasa a nosotros es la mayor bendición del mundo.-
- ¿Y si siento que no hay lugar en el que no parezca extraña qué puedo hacer? ¿Si miro a un lado y al otro y sólo me veo a mi misma haciéndome compañía qué hago?-
-Pues hija alégrate porque sabes que en el mundo está tu padre acompañándote y que de ahora en adelante lo va a estar por siempre cuidándote y amándote y más ahora que veo que tus ojos me demuestran tanta inocencia. Y otra cosa, descarga tus maletas, pues hoy eres un nuevo miembro de ésta casa-
- Entonces ¿no te incomoda tenerme aquí?-
- Por supuesto que ¡no!-
- Eres mi hija, mi nuevo y único amor pues tu madre dejó de serlo en el momento en que se fue a otro país sin explicarme nada. Me dejó solo y muy triste porque te digo la verdad, la amaba y era la única mujer con la que quería estar el resto de mi vida. Por eso nunca volví a intentar nada con nadie, ya no tenía sentido poner a vivir unos latidos que ya habían muerto. Pero ahora te veo y mira, toca. ¿Si lo sientes? –
- Si papá está muy acelerado tu corazón-
- Se llama amor y sentimiento puro y por eso puedo decir que acabo de encontrar a mi nuevo amor verdadero. ¿Me dejas lamerte?-
- Claro papá, sería lo menos que podría permitirte-
- Sabes a chocolates y frutas-
-Sí, es que me encanta el fondue y mi perfume es de frutas rojas-
Ese día Antonieta durmió muy tranquila en su nuevo hogar y con el paso del tiempo se fue acoplando a esta nueva cultura y estilo de vida que le dieron la oportunidad de volverse ella misma. Se sentía viva y libre y por fin tenía una identidad, lo mejor es que justo a una cuadra del edificio en donde quedaba la casa de su padre vendía el mismo fondue de chocolate que Antonieta compraba en Cali y por eso el encanto de Buenos Aires la mantuvo contenta por siempre al lado de su papá mientras estuvo vivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario